El Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) resolvió una consulta presentada por la Fiscalía Nacional Económica (FNE) para resguardar la libre competencia en el Terminal de Buses de Santa Cruz, imponiendo cuatro condiciones para reforzar la transparencia, el acceso no discriminatorio y la trazabilidad en la operación del recinto.
La actuación de la FNE buscó prevenir que la administración del terminal, que se encuentra concesionada hasta el año 2037 a la Sociedad Inmobiliaria Terminal Santa Cruz Limitada, cuyos socios son la Asociación Gremial de Empresarios del Transporte de Pasajeros de Santa Cruz y la empresa Transportes Salamanca, pudiera afectar la competencia entre operadores de transporte.
En su análisis, la institución identificó riesgos asociados a espacios de discrecionalidad en las reglas internas del recinto, así como una regulación insuficiente respecto del acceso de nuevos operadores y de los procedimientos aplicables en caso de sanciones o término de contratos.
El TDLC recogió parte de los riesgos advertidos por la FNE y estableció medidas destinadas a que la administración del terminal opere bajo reglas más claras, objetivas y no discriminatorias para las empresas de transporte que utilizan esta infraestructura.
En concreto, las condiciones impuestas por el Tribunal fueron:
El Fiscal Nacional Económico, Jorge Grunberg, señaló que “la resolución del TDLC es un avance en materia de transparencia y acceso equitativo en la operación de terminales de transporte, y refleja la labor de la FNE para prevenir riesgos a la libre competencia en infraestructuras relevantes para el funcionamiento de los mercados de transporte interurbano y rural de pasajeros”.